Estamos ante un momento histórico en el que muchas cosas han cambiado y otras lo siguen haciendo. Uno de estos cambios está en la manera en que las personas se están informando y comunicando.

Venimos de una época en la que la comunicación “Estado – sociedad” se daba a través de medios tradicionales, costosos y a la merced de los gobiernos. La sociedad corría por el mundo como caballo de carreras, solo mirando hacia enfrente, con la vista periférica vendada. TV Azteca y Televisa eran prácticamente las únicas formas en las que podía uno conocer que estaba pasando allá afuera.

Luego llegaron los medios locales, radio, periódicos, canales locales de televisión y al final los periódicos digitales, y junto con ellos, llegaron las carretas de presupuesto de comunicación social de los gobiernos estatales como forma de control para todos estos medios.

Un ejemplo de esto podemos verlo en la transición del gobierno de Felipe Calderón al de Enrique Peña Nieto. En el sexenio del primero, el país estaba en caos, los medios locales de todo el país llevaban en sus primeras planas la cuenta de todas las bajas por la “guerra contra el narco”, vivíamos en estado de shock y con un miedo constante a que nos tocara. Al tomar el gobierno Enrique Peña Nieto, aun y cuando hay cifras oficiales que por lo menos indican que el número de muertes por narcotráfico se mantiene, de pronto pareciera que la guerra contra el narco había terminado, y que ya estábamos al final del túnel.

Los números dicen por lo menos que las cosas siguen igual, de acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante los primeros 20 meses de gobierno peñista, del 1 de diciembre de 2012 al 31 de julio de 2014, se registraron 57 mil 899 averiguaciones previas por homicidios doloso y culposo, mientras que en los primeros 20 meses de administración calderonista (1 de diciembre de 2006 al 31 de julio de 2008), la suma fue de 43 mil 694; es decir, el gobierno priista supera al panista con 14 mil 205 homicidios tanto culposos como dolosos. La gran diferencia es que Calderón estaba ante un país lleno de gobernadores priistas con presupuesto ilimitado para controlar los medios de comunicación locales y con ello crear caos, y Peña a diferencia, está igual ante una orda de gobernadores priistas con presupuesto también ilimitado para controlar los medios locales y con ello hablar de lo que “interesa para el pri-gobierno”.

La prueba que tiene en puerta el sistema PRI, son los medios digitales, a los que no puede controlar con dinero, y a través de los cuales hay una sociedad que se está comunicando y organizando. Ya hay ejemplos de países en los que ha habido revoluciones importantes organizadas a través de redes sociales.

Una sociedad mexicana con más del 50% de acceso a internet y que además está navegando en promedio 5 horas al día contra solo 2 de medios tradicionales debería preocupar a un sistema acostumbrado a viejos trucos, y debería emocionar a una sociedad que quiere estar más informada y más exigente en cuanto a resultados.

De otro lado de la moneda está la sociedad, en donde los mortales trabajamos todos los días para comer y vivir. Es un hecho que los medios digitales nos han ayudado a estar más informados, y también lo es que a través de internet nos hemos vuelto más reactivos y “menos dejados”, pero el gran reto desde mi punto de vista es lograr convertir esas mini revoluciones digitales del yamecanse y casablancadeEPN por ejemplo, en verdaderas manifestaciones sociales, que deriven en cambios importantes, y con ello no estoy diciendo que la sociedad debería levantarse en armas, solo pido que salga a votar, por que es ahí a través de nuestro sistema democrático como podemos decirle a la clase política que ya estamos cansados del nivel tan bajo que nos están ofreciendo, o de la desaprobación por las casas de 100 millones de pesos.

Estamos pues ante un reto de dos caras, un gobierno controlador que quiere seguir durmiendo a la sociedad pero que tendrá que encontrar nuevos métodos, y una sociedad más informada, reaccionaria y no dejada, pero con participaciones electorales del 25%.

¿Quién ganará?