En alguna ocasión me tocó leer un artículo sobre como los CEO de las grandes corporaciones por lo general tenían a su director de mercadotecnia como uno de sus colaboradores más cercanos.

En los últimos meses me he dedicado a escribir algunos artículos sobre mercadotecnia y otros tantos sobre emprendimiento, ambos temas me apasionan, y con el tiempo he llegado a estar en momentos en los que no distingo si estoy escribiendo sobre uno o sobre el otro.

Es interesante, ya que aunque ambos son temas relacionados con la generación de riqueza, creo que tienen mucho más en común, y son más necesarios uno del otro que con otras asignaturas.

Emprender es innovar, si, pero he conocido muchos proyectos innovadores que no han logrado penetrar el mercado por falta de buena comunicación. También he conocido muchos productos sin innovación, incluso malos, pero que con buena comunicación han logrado amasar grandes cantidades de dinero en poco tiempo.

Me atrevería a decir que emprender más allá de innovar, es vender, es comunicar, es generar tracción.

A menos que tu innovación y el éxito de tu emprendimiento esté sustentado en el proceso en si, nada puede hacer un proyecto con procesos perfectos si no comunica, si no vende.

Emprender, entonces, desde mi punto de vista es aprender a vender, y en el camino nos daremos cuenta si lo que estamos ofreciendo es aceptado o no por el mercado.

Autores como Eric Ries y Steve Blank, han escrito bibliografía bastante acertada sobre emprendimiento. Si miramos estos textos desde arriba, buscando entender la película entera, nos vamos a topar con que al final todo se reduce a sacar un producto mínimo, no importa que no sea perfecto, y salir a venderlo a través de diversos métodos para validar si la gente lo acepta o no. Vender, vender y vender.

Hoy en día, un mercadólogo, con conocimientos de estrategia digital y emprendimiento, puede convertirse en el aliado poderoso de cualquier empresa, por grande o chica que sea.

Antes se hacía mercadotecnia a través de grandes presupuestos. Hoy se hace a través de tiros bastante quirúrgicos, validando mensajes y midiendo todo, absolutamente todo lo que se pueda medir.

Pudiéramos hablar entonces de la mercadotecnia disruptiva, esa que rompe con todo lo establecido, que tira por la borda las 4 P´s de la mercadotecnia y los presupuestos establecidos para optar por micro acciones, esfuerzos dirigidos con objetivos específicos, para a manera de guerrilla ayudar a las marcas a avanzar.

La mercadotecnia disruptiva es desordenada, pero enfocada, utiliza elementos tradicionales, pero innova constantemente, evoluciona junto a los medios mismos. Hoy puede ser una cosa, mañana otra, y tal vez pasado mañana sea otra.

Las pequeñas empresas pueden hacer maravillas con pequeños presupuestos, las grandes empresas pueden empezar a moverse más rápido, incluso pueden utilizarla para validar nuevos proyectos dentro de las corporaciones.

Pero, ¿cómo podemos hacer mercadotecnia disruptiva?, o ¿quién puede ayudarme?. Como tal no existe una profesión que te agrupe los conocimientos necesarios, pero si pudiéramos meter en una licuadora varias profesiones, yo combinaría a un mercadólogo, con un desarrollador web, y un diseñador gráfico, además le metería una pizca de emprendimiento.

Nada está escrito, pero precisamente de eso se trata, de estar entendiendo lo que hay y lo que viene para ver como podemos llegar a las personas que nos interesan, con el menor esfuerzo y el menor recurso posible.

Emprender es hacer mercadotecnia, y hacer mercadotecnia es emprender.

Si no, preguntémosle a Apple en sus inicios.